Victoria Azancot Amador: “El trabajo de las mujeres debe verse reflejado también en asumir responsabilidades en los cargos de dirección”

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Victoria Azancot, Directora Corporativa de Prodiel

En el año 2010, Victoria Azancot recibió el título de Ingeniera Industrial tras superar sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Sevilla. Apenas dos años más tarde, esta vez en la Universidad Autónoma de Madrid, cursó un posgrado en Ciencias Económicas, que le permitió completar su formación y especializarse dentro del sector. Durante más de dos años fue directora técnica de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) y, desde marzo de 2019, trabaja como directora corporativa, project development y
permitting en Prodiel.

¿Cuál es su función en Prodiel?

Desde el área de Project Development y Permitting nos encargamos de la gestión de los proyectos para la obtención de todos los permisos, licencias y autorizaciones necesarias para que, de esta manera, nuestros compañeros del equipo de operaciones puedan iniciar
la construcción de nuestros parques solares fotovoltaicos.

Entre mis principales funciones están las de liderar y coordinar al equipo, así como detectar las nuevas oportunidades de promoción. Además, también participo en las transacciones para la adquisición y venta de proyectos en fase de promoción. Actualmente, más del 80% del portfolio lo tenemos en España gracias a la buena situación en la que se encuentra el mercado.

¿Cuáles son las claves del crecimiento de la empresa?

El esfuerzo, la ilusión y la pasión por lo que hacemos. También, obviamente, teniendo al mejor equipo humano. Estos tres valores se llevan en el ADN de la compañía. El nivel de trabajo es muy exigente, pero el ambiente es positivo y muy motivador, lo que hace que
demos lo máximo de nosotros en cada momento, lo cual siempre es sinónimo de éxito. En lo que se refiere al negocio, desde 2008 nos especializamos en las energías renovables, siendo pioneros en la construcción de plantas fotovoltaicas. Desde 2013, con las primeras
construcciones fotovoltaicas mundiales a gran escala que hicimos en Chile, nos convertimos en un referente del mercado internacional.

¿Cómo definiría al sector energético actual?

Creo que el sector energético está en plena transición y a punto de afrontar grandes cambios estructurales. Si lo miramos con un poco de perspectiva, hace 15 años hablábamos de las energías renovables como esos nuevos agentes del mercado con una participación casi testimonial, precios altos y sin conocimiento de cómo se iban a integrar
con el resto de tecnologías. Ahora, sin embargo, ya no hablamos de nuevas tecnologías, sino de generadores con una tecnología consolidada, solvente y competitiva que ha sabido integrarse perfectamente en la operación de la red y responder a los nuevos retos.

¿A qué se debe la desigualdad en el ámbito de la Ingeniería Industrial?

Creo que falta pedagogía desde la Educación Primaria en las capacidades de hombres y mujeres para desarrollar papeles de diversa índole a nivel laboral en nuestra sociedad. No me gusta creer que hombres y mujeres estamos más capacitados para llevar a cabo según
qué roles.

Creo que las habilidades van con la persona y la personalidad con la educación recibida y estos deben ser los factores que marquen la elección de una carrera universitaria u otra.

¿Está bien representado el papel de la mujer en la Ingeniería Industrial?

Poniendo como ejemplo conferencias, eventos y coloquios, seguimos viendo que en ellos apenas estamos representadas y creo que esto se debe fundamentalmente a dos motivos. El primero es que en multitud de ocasiones se da visibilidad, una y otra vez, a las mismas personas, que nos hacen perder la oportunidad de escuchar nuevas voces y ver qué tienen  que decir las mujeres que ya hoy en día ocupan puestos de responsabilidad en el sector.
El segundo es que a estos eventos suelen traer como invitados a cargos de dirección que están, en su mayoría, ocupados por hombres.

Estoy convencida de que en los próximos años esa proporción se igualará, ya que cada vez somos más mujeres en el sector, cuyo trabajo debe verse reflejado también en la asunción
de responsabilidades en los cargos de dirección de las empresas.

Victoria Azancot, en su habitual puesto de trabajo en Prodiel

¿Se mantiene esa tendencia en su campo?

Cada vez somos más las mujeres que, entre otros ámbitos de la Ingeniería, nos dedicamos al sector energético y, en concreto, al mundo de las energías renovables. Entiendo que es un terreno que ha resultado atractivo para las mujeres a pesar de que nace del mundo de la construcción, eminentemente masculino, por el incentivo de una tecnología sostenible y renovable.

En Prodiel creo que estamos bien representadas, sobre todo en departamentos como el de promoción, Ingeniería o administración y finanzas. Sin lugar a dudas queda la asignatura pendiente de la construcción, pero llegará con la incorporación de cada vez más mujeres con esos perfiles.

En Andalucía, durante 2019, se instalaron más placas fotovoltaicas que en los últimos 20 años. ¿Por qué este aumento?

En España y Andalucía se está viviendo una primavera del sector solar fotovoltaico, motivado por las metas que marcaron las subastas de 2017 para el cumplimiento de objetivos de energía renovable en el programa europeo Horizonte 2020. Andalucía, además, cuenta con una alta disponibilidad de horas de sol anuales, con altos niveles de radiación, y la disposición de grandes extensiones de terreno que hacen posible la viabilidad técnica de los proyectos.

En suma, se han superado las incertidumbres jurídicas que rodeaban al sector después de la moratoria de 2012 y se ha corroborado que España cumple con las condiciones esenciales para inversiones atractivas tanto para las ‘utilities’ como para los grandes fondos de inversión.

¿Cree que se están dando las circunstancias oportunas para que la generación energética se produzca de forma limpia?

Por supuesto, y, además, no puede ser de otra manera. La electrificación del consumo y la generación de energía eléctrica solo pueden ir acompañadas de una transformación que respete el medio ambiente y reduzca las emisiones a la atmósfera. Para ello, las energías
renovables y, particularmente, la solar fotovoltaica por su competitividad y bajo impacto, son el motor del cambio hacia este modelo.