El talento y el ingenio no tienen género

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INCORPORACIÓN DE LAS MUJERES A LA UNIVERSIDAD

Hasta hace pocos años seguíamos hablando de la incorporación de la mujer al mundo laboral, del cambio de roles en la familia, y de las dificultades de la integración de la mujer en las empresas. Y no era para menos puesto que el acceso de la mujer a la enseñanza universitaria tiene 110 años.

Pilar Careaga Basabe, primera mujer ingeniera industrial

A finales del siglo XIX, la falta de legislación al respecto propició que algunas mujeres se matricularan en la universidad, siendo María Elena Maseras en 1872, en la facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, la primera alumna mujer de la universidad española.

No obstante, este vacío legal se resolvió en 1882 con una Orden que prohibía la admisión a las mujeres en la Enseñanza Superior, que se mantuvo casi 30 años, concretamente hasta el 8 de marzo de 1910, cuando una Real Orden establece que “se conceden, sin necesidad de consultar a la Superioridad, las inscripciones de matrícula en enseñanza oficial o no oficial solicitadas por las mujeres”.

De esta forma, en el año 1929, Pilar Careaga Basabe fue la primera mujer española que obtuvo el título de ingeniera industrial por la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid.

El porcentaje de mujeres en la Universidad creció rápidamente hasta llegar al 55,6% en el año escolar 2019-2020. Sin embargo, ahora que la mujer es mayoría a nivel universitario, lo que genera preocupación es la escasez de las mismas en el ámbito de la Ingeniería.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE QUE HAYA MÁS MUJERES EN EL SECTOR DE LA INGENIERÍA Y LA TECNOLOGÍA? 

Hay dos motivos fundamentales, y no están relacionados con las políticas de Igualdad ni con aquellas de paridad:

Uno de ellos es que la falta de mujeres genera que las nuevas tecnologías y la industria carezcan de la visión y creatividad femenina, por lo cual la innovación cuenta con una falta de perspectiva de la mujer.

Se da también otro motivo por el que es importante el crecimiento de las mujeres en el mundo de la Tecnología. Se trata de ámbitos muy vinculados a puestos de Dirección, de toma de decisión, de liderazgo social y económico. Por lo tanto, si las mujeres no ocupan estos puestos, no se involucran en la producción de la Tecnología, repercutiendo también en las políticas de contratación, de desarrollo de la empresa o de conciliación. Esto repercute en su poder a nivel laboral y adquisitivo, que son inferiores respecto a los hombres, que mayoritariamente ocupan estos puestos.

EVOLUCIÓN EN LOS ESTUDIOS

Pese a que la primera mujer universitaria fue ingeniera, este hecho no representa en absoluto la evolución de las matriculaciones con tendencia a las ramas técnicas, sino todo lo contrario, como refleja la siguiente imagen:

Desde la Administración Pública hasta las instituciones privadas, empresas y Colegios se ha considerado que es prioritario emprender políticas y acciones que rompan la brecha de género en la Ingeniería y, para ello, es clave dar visibilidad a las mujeres ingenieras.

¿QUÉ PROVOCA EL POCO INTERÉS DE LAS CHICAS POR LA INGENIERÍA?

Según un estudio del Instituto de la Mujer de 2016, las chicas se sienten más atraídas por las Humanidades y las Ciencias Sociales y las Ciencias de la Salud, que dirigen a profesiones vinculadas a roles femeninos. Los chicos, por el contrario, se sienten más interesados por las ciencias exactas y la Tecnología. Por ello, resulta importante romper los estereotipos en el momento inicial de la educación, en el que los niños deben elegir sin condicionantes de adultos, a qué quieren jugar.

Las mujeres quieren realizar trabajos en los que se interactúe con personas y se beneficie a la sociedad, y predomina la creencia de que las profesiones relacionadas con la Ingeniería no tienen estos fines. Y aquí es donde es necesario llegar a los jóvenes para explicarles qué es la Ingeniería y el papel vital que juega en el bienestar de la población. La energía, el medioambiente, la salud, las infraestructuras y el transporte son recursos que facilitan la vida de los ciudadanos y, detrás de ellos, siempre hay ingenieros.

Por otra parte, existe una falta de referentes a los que acudir cuando una niña se plantea la posibilidad de estudiar una carrera de Ingeniería y, por ello, es una tarea clave la que están realizando los Colegios profesionales y otras instituciones de ámbito privado, dando relevancia y voz a las ingenieras que actualmente desempeñan puestos directivos.

En un estudio realizado por la Fundación Telefónica se llevó a cabo una encuesta a jóvenes, a los que se les preguntó qué se les venía a la cabeza cuando pensaban en un ingeniero industrial. Curiosamente, más chicas que chicos asignaban un carácter masculino a la Ingeniería. Y es por ello por lo que se vuelve a poner de relevancia la importancia de la educación desde pequeños y la necesidad de eliminar la creencia en las niñas de que las Matemáticas y la Tecnología son “cosas de chicos”.

Y es que, este “miedo” a las Matemáticas se manifiesta en encuestas e informes, como el realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE):

SITUACIÓN INTERNACIONAL

Este fenómeno también se reproduce de forma muy similar en el resto de Europa, donde la media de las mujeres que estudian Ingeniería es del 11,2%, e incluso en USA, que solo cuenta con un 14% de mujeres ingenieras.

Por este motivo, la OCDE, integrada por 34 países, ha observado dos aspectos importantes ante este hecho internacional:

• La edad a la que los jóvenes deciden la rama de conocimiento es a los 15 años.

• A las mujeres no se les dan peor las disciplinas técnicas, de hecho, aquellas que terminan estudiando estas carreras obtienen en media mejores resultados que los chicos.

¿CÓMO CAMBIAR LA TENDENCIA?

Es muy importante hacer pedagogía, cambiar el lenguaje, contar que la Ingeniería tiene aplicación social, que ayuda a mejorar la vida de las personas, que revierte en la sociedad.

Debemos modificar el modo y la actitud de los docentes a la hora de enseñar Matemáticas, dándole un tono de cercanía y utilidad para toda la vida.

Asimismo, se debe poner de relevancia a mujeres que son referentes, porque los más jóvenes buscan a quien parecerse y, si no hay mujeres ingenieras a quien querer imitar, será difícil generar en las niñas la curiosidad por estudiar estas carreras técnicas. De este modo, relacionado con este punto, resulta de especial importancia fomentar que haya mujeres ingenieras docentes.

Un siglo después de la graduación de la primera mujer como ingeniera industrial, ha quedado latente el importante papel que deben jugar las profesionales femeninas en este sector. Contando con su visión y capacidades, y potenciando un perfil más social de la Ingeniería, será posible lograr cambios necesarios en empresas e instituciones donde el hombre sigue ocupando altos cargos y puestos directivos.