María-Teresa Estevan: “Hace falta igualdad de oportunidades para la mujer porque la conciliación familiar es un tema no resuelto en la Ingeniería y en otras profesiones”

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María-Teresa Estevan Bolea es una ingeniera con un dilatado recorrido. Nacida en Huesca (Aragón), ha sido una de las primeras ingenieras de España y del Estado, así como decana del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid. Ha trabajado en empresas de Ingeniería, construcción y montaje de fábricas de cemento, plantas químicas, planificación energética, centrales térmicas y energía nuclear, entre otras actividades. Actualmente es directora general de Sitesa Ingenieros.

Su vinculación con la Ingeniería Industrial y su dedicación e investigación se convirtieron en motivos más que sobrados para llegar a ser presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, consejera de la Comisión General de Energía, presidenta del Consejo Superior de Industria y Energía, además de eurodiputada, diputada por Madrid en el Congreso de los Diputados y directora general de Medio Ambiente.

¿Qué significa este premio a la Trayectoria Profesional que ha recibido?

Para mí es un premio excepcional y me ha hecho una ilusión enorme, por lo que estoy muy agradecida a todos los Colegios de Ingenieros Industriales por su generosidad.

¿Y qué importancia tiene este reconocimiento para la profesión?

Para la profesión de la Ingeniería Industrial, el hecho de que premien a sus miembros siempre es grato. La Ingeniería española está muy valorada en el exterior, como pude comprobar en Londres en octubre de 2018 al recibir el Premio Mundial de Ingeniería de la
World Federation of Engineering Organizations (WFEO).

En cincuenta años nunca habían premiado a una mujer y, de veinte nominadas, eligieron a una ingeniera española e industrial. En la WFEO hay más de noventa países y más de treinta millones de ingenieros de todas las especialidades y con diferentes perfiles. Todo ello me parece más relevante para la profesión que para mí.

Por otro lado, también es significativo el reconocimiento que obtuve en 2019 de ‘Ingeniero Laureado’ de la Real Academia de Ingeniería.

¿Cree que el papel de la mujer está bien representado en la Ingeniería Industrial?

El principal problema es la conciliación familiar, ya que se trata de un tema no resuelto en la Ingeniería y en otras profesiones. La mujer está capacitada para hacer el mismo trabajo que el hombre, por lo que debe ser considerada por sus capacidades.

¿Qué papel juega actualmente la Ingeniería Industrial en un país como España?

Todas las especialidades de la Ingeniería son fundamentales para el desarrollo de las naciones. En este sentido, la Ingeniería Industrial es muy relevante y se encuentra en un momento crucial porque la digitalización, la conectividad, la globalización, y los nuevos procesos y servicios requieren enormes inversiones para su desarrollo y avance que, por el momento, son difíciles de obtener.

Además, es complicado competir y exportar con el altísimo precio de la electricidad que tenemos en la actualidad, debido a las subvenciones que se están concediendo a las energías renovables, y con los muchos desaciertos que se están adoptando en las políticas
energéticas, en el clima y en la industria básica. Sin industria básica, va mal la industria transformadora y, sin buena industria, no hay servicios técnicos que sean importantes.

María-Teresa Estevan recibe el Premio Nacional de Ingeniería Industrial a la ‘Trayectoria Profesional’ de la mano de Galo Gutiérrez Monzonís, director general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa

¿Cómo ve la industrialización del país de aquí a 10 años?

Vamos retrasados en el diseño, instalación y operación de las nuevas industrias, pero España es un país muy importante con excelentes ingenieros y en diez años el mundo será otro y España, también.

No hay que olvidar que hemos hecho cosas muy importantes en los últimos sesenta años y seguiremos haciendo las que el futuro nos demanda.

¿Cómo ve los avances de las últimas décadas en este sector?

Se han logrado avances en España entre 1959 y 2000, pero eso es el mundo de ayer. Ahora, con la globalización todo ha cambiado y los problemas que tenemos de desconcierto, incertidumbres, no saber por dónde ir, se debe a que este proceso globalizador ha sido muy rápido.

Hay que estudiar, resolver y decidir bastantes cuestiones, pero me parece importante la ciberseguridad. El gran problema de la informática y la digitalización es la falta de seguridad, una cuestión que no está resuelta y a la que habrá que dedicarle mucha atención.

¿Cree que el país está preparado para afrontar la cuarta revolución industrial?

Realmente, la cuarta revolución se está iniciando. En teoría, es un concepto muy bonito, pero ni siquiera hemos empezado, aunque llegará. Además, la Ingeniería Industrial en España y los ingenieros industriales españoles están muy bien valorados en el extranjero.

Por otro lado, es necesario viajar y estar fuera para ver qué hacen los demás. Tenemos una profesión preciosa, por lo que el papel de la Ingeniería Industrial va a ser fundamental.