Francisco Cal Pardo: “El denominador común de todas mis actividades ha sido la integración y el liderazgo de equipos”

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Francisco Cal Pardo nació en Galdo, Viveiro, en la provincia de Lugo, en 1939. Es ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Madrid, licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense y Máster en Organización por la EOI. Su trayectoria se entrelaza con las últimas décadas de la historia de España, de la que ha sido un agente crucial.

A lo largo de su dilatada carrera ha sido presidente y director general de Aena; consejero de Ineco, de Transfesa, de Norsistemas, de Sanjosé Industrial, de Renfe, de Aena y del ICEX; ha presidido la Asociación Española De Empresas De Ingeniería Consultoría y Servicios Tecnológicos, Tecniberia, y ha dejado su impronta en Renfe y Unión Fenosa, entre otras compañías. Actualmente preside la consultora Leadair y, fruto de su gran conocimiento y experiencia en la aviación civil, ha sido vicepresidente de la Performance Review Commission de EUROCONTROL y ostenta el cargo de experto de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI/ICAO) y de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

La representación de Francisco Cal con el uniforme de gala de los ingenieros industriales que se le entregó junto con el premio

Un premio a la trayectoria profesional puede parecer una invitación a marcharse. Para Francisco Cal Pardo no se trata del primer galardón que recibe en esta categoría, sino del cuarto, y reconoció empezar a sentirlo de ese modo. Sin embargo, su obsesión por que nuestro país no quede atrás en la revolución tecnológica sigue siendo uno de los incentivos que no le permiten apartarse de su faceta profesional.

Referente de la ingeniería industrial española de las últimas décadas, Francisco Cal dio las gracias humildemente a sus compañeros por otorgarle la distinción ignorando “las flaquezas, las debilidades y los errores”. Confesó que se ha retirado un poco por motivos de salud, aunque todavía le quedan muchas cosas por hacer. Quiere hacerlas al modo de lo que decía el rey Lear, en la tragedia homónima shakesperiana, cuando Kent le pregunta al final de la guerra: “¿Y qué va a hacer ahora, señor?”; y el rey responde: “Tratar de no ser menos de lo que parezco”. “Yo quiero seguir haciendo algo para no ser menos de lo que parezco”, explicó Francisco Cal en su discurso de  agradecimiento por el premio.

Ilustre gallego, gran conversador, hombre muy culto y gran especialista en la aviación civil fueron algunos de los calificativos que Susana Burgos, que introdujo la entrega del premio, le dedicó a Francisco Cal. “No va a ser el último premio”, apostilló la periodista, “te queda un quinto y un sexto”. Otro periodista, Fernando Ónega, fue quien entregó el premio a su amigo tras exponer una laudatio tan conmovedora como reveladora, pues quedó al  descubierto que la primera vocación del insigne ingeniero fue ser obispo.

“Conseguir el respeto y la confianza mutuos es uno de los cometidos esenciales del líder y, si no se logran, habrá desintegración y deterioro en lugar de integración y crecimiento”

Para Ónega, desde el punto de visto científico, Francisco Cal Pardo es un actor fundamental del desarrollo tecnológico de España, que aúna la audacia del visionario y el sosiego del ingeniero. Fue uno de los “primeros apóstoles” de la digitalización y también descubridor de que el futuro estaba en la electrónica y los transistores, como se demostró cuando Indra encontró su oportunidad de despegue en la decisión de Cal de adjudicar un contrato de presentación de datos de radar a una empresa hoy integrada en Indra. Según el periodista, esta anécdota forma parte de la historia de España como la primera gran ocasión para una empresa nacional frente a fortísimos competidores extranjeros.

Fruto de su carácter geminiano, después de prometerse a sí mismo que no se ocuparía de la gestión de personal, Francisco Cal le ha dedicado su vida profesional a esta división empresarial. “El denominador común de todas mis actividades ha sido la integración y el liderazgo de equipos”, resumió ante el auditorio. Una responsabilidad que le ha apasionado y que desempeñó en su etapa de Renfe, con todas las tareas posibles además de con la dirección de Desarrollo de Directivos. Y en la Dirección General de Navegación Aérea y la presidencia del Consejo de Aena, coordinando desde a los controladores hasta a quienes se encargan de que una maleta no se pierda en su trayecto.

“Todavía me quedan algunas cosas que hacer y las quiero hacer al modo que decía el rey Lear […]. Yo quiero seguir haciendo algo para no ser menos de lo que parezco”
Francisco Cal en su discurso de agradecimiento

Para Francisco Cal Pardo, la actual sociedad no podría existir sin la ingeniería industrial. Por su parte, el éxito de los proyectos ha estado estrechamente relacionado con la configuración del equipo de trabajo. En su modelo de gestión uno de los cometidos esenciales del líder es conseguir el respeto y la confianza mutuos entre todos los miembros de su equipo, pues, si no se logran, habrá desintegración y deterioro en lugar de integración y  crecimiento. Cal confiesa que su mayor aprendizaje es que el liderazgo más eficaz es el participativo, de equipo, y siempre que ha podido ha procurado crear equipos dispares, en género y sobre todo en aptitudes y actitudes. Esto, aunque dificulta el proceso de integración, consigue mayores resultados.