Blanca Losada Martín: “Las organizaciones se movilizan mediante las palabras pero se comprometen con los hechos”

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Blanca Losada, presidenta de Fortia Energía

La amplia carrera profesional de nuestra protagonista, Blanca Losada Martín, está ligada desde el inicio con el sector energético. Desde febrero de 2019 ocupa el puesto de presidenta en Fortia Energía, cargo que compagina con la vicepresidencia del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Precisamente, fue en esa misma institución donde consiguió su titulación en Ingeniería Industrial que, junto al resto de su formación, le ha permitido liderar otras compañías importantes como Unión Fenosa Distribución y Gas Natural Fenosa Engineering.

Su trayectoria profesional está ligada al sector energético. ¿Es una cuestión vocacional?

Me considero una persona afortunada, pues las circunstancias propiciaron que mi carrera profesional comenzase en el campo energético y, a lo largo de los años, he podido ir apreciando su riqueza de matices y posibilidades. Si lanzo una mirada retrospectiva, supongo que, en el fondo, sí que era una cuestión vocacional, aunque no fuera consciente de ello a los veinte años.

¿Qué momento destacaría? 

Todos los momentos, los buenos y los difíciles, son importantes, siempre que configuren una trayectoria con sentido. En cualquier caso, destacaría dos: el momento inicial y el presente.

La primera experiencia profesional suele ser siempre significativa. En mi caso, el azar y la intención hicieron que comenzara mi andadura en la que en aquel entonces era la tercera eléctrica de país, Unión Fenosa, como ingeniera del área de mantenimiento de infraestructuras de alta tensión. Allí comenzó un largo y enriquecedor camino en una gran multinacional energética, con crecientes responsabilidades de negocio y el reto de dirigir magníficos equipos.

En cuanto al presente, Fortia Energía constituye un proyecto muy especial. Es una compañía energética creada por y para los clientes, de naturaleza colaborativa, altamente profesional y con un propósito muy claro: proveer la energía mejor y más competitiva a
un sector clave para nuestra economía y nuestro bienestar social, como es la industria básica.

¿A qué retos debe enfrentarse el sector energético actual?

Está viviendo un momento de transformación apasionante, la denominada transición energética. En un futuro, el sector será menos intensivo en el uso de combustibles y más en tecnología y bienes de equipo, lo que sitúa a la industria como protagonista clave para desarrollar y aprovechar ese potencial. En Fortia, vemos este proceso de transformación como una gran oportunidad para crear riqueza y capacidades, y posicionar de forma inteligente a la industria en la nueva cadena de valor energética, para lo cual desarrollamos soluciones innovadoras de suministro energético que propician la participación activa de todos los clientes y fomentan la eficiencia y las energías renovables.

Blanca Losada, en ‘Diálogos Mujer e Ingeniería’, iniciativa de la Real Academia de Ingeniería

¿Qué características importan del liderazgo?

El auténtico liderazgo empieza por los principios y radica, esencialmente, en dar sentido, en su doble acepción de orientación y de propósito. Es generar un sentir compartido acerca de hacia dónde vamos y para qué lo hacemos.

Una empresa es un proyecto colectivo y, por eso, el liderazgo se traduce en rodearte de un equipo con talento e iniciativa, en comunicar una visión estratégica en la que crees, en crear vínculos de confianza, en fomentar una sana cultura del error, en procurar unos fines que transcienden a los objetivos, y, en última instancia, en actuar con coherencia y responsabilidad.

Las organizaciones se movilizan mediante las palabras, pero se comprometen con los hechos. Sin duda, el mejor activo de un líder es el compromiso que es capaz de generar a su alrededor.

¿Qué podemos hacer para que cada vez más mujeres se interesen por la Ingeniería? 

Pienso que la decisión de orientarse hacia la Ingeniería tiene un carácter más vocacional de lo que se suele pensar. Los jóvenes, en general, y especialmente las chicas, no encuentran
la motivación suficiente en este tipo de carreras. Por ello, es necesario trasladar a nuestros jóvenes, sin distinción de género, lo que significa realmente la Ingeniería como palanca de creación de riqueza y bienestar. Para quien no lo ha vivido directamente puede parecer que la Ingeniería Industrial tiene más que ver con las máquinas que con las personas, con las fórmulas matemáticas que con las dinámicas relacionales, con aburridos procesos productivos que con la innovación y la creatividad. ¡Y para nada es así!

La Ingeniería Industrial es un campo transversal y holístico, con una enorme diversidad, amplias oportunidades y un impacto directo en la vida diaria de todos. En la medida en que
seamos capaces de convencernos, y convencer a nuestros jóvenes de esta realidad, conseguiremos atraer a nuestra profesión a más chicos y chicas comprometidos y con talento.

¿Se mantiene esa desigualdad en el sector energético?

La Asociación Española de Mujeres de la Energía (Aemener) ha publicado recientemente su primer ‘Observatorio sobre el rol de la mujer en las empresas del sector energético’, que revela que sigue siendo un ámbito con fuerte presencia masculina, donde las mujeres
son el 28,5% de los empleados.

Al desglosar los datos, se aprecia que hay más mujeres en las compañías orientadas a los servicios frente a las de tecnología y productos, y que las diferencias se acortan cuanto más joven es la organización. El estudio pone de manifiesto que existe un desequilibrio,
especialmente acusado, en los niveles gerenciales y de dirección, pero, también, que el cambio está en marcha. Queda camino por andar, pero somos conscientes de que hay que recorrerlo.

¿Hay algún proyecto de la UPM para combatir la desigualdad?

La UPM es consciente del valor de despertar “vocaciones tecnológicas” en nuestros jóvenes y atraer, especialmente, a las chicas. De hecho, el paisaje no es uniforme entre las distintas ramas de la tecnología. Titulaciones como Arquitectura o Bioingeniería gozan de un nivel de paridad envidiable. Estas cifras se reducen muchísimo en ámbitos vinculados al mundo TIC, que tienden a verse como entornos con un menor factor “humano” y más alejado de la sociedad. En este sentido, la UPM impulsa iniciativas que pretenden transmitir el valor transformador y el impacto social de toda la tecnología, muchas de ellas de naturaleza colaborativa, como el proyecto Mujer e Ingeniería, que promueve la Real Academia de Ingeniería.

La ciencia y la Ingeniería crean nuevas realidades y cambian el mundo, cada vez a mayor velocidad, y la oportunidad de ser parte activa de ese cambio, y hacerlo en positivo, constituye un reto ilusionante y movilizador. 

¿Ejemplos como el suyo ayudan a que más mujeres se interesen por este sector?

En la medida en que trayectorias individuales puedan servir para eliminar barreras y creencias autolimitantes, me encantaría que así fuese. Lo verdaderamente eficaz es el esfuerzo colectivo y, sin duda, el apoyo y el impulso de las instituciones y las asociaciones que representan a nuestra profesión tiene un valor incalculable.